Artilleros, Artilleros, marchemos siempre unidos siempre unidos de la Patria, de la Patria, de la Patria su nombre engrandecer, engrandecer. Y al oír, y al oír, y al oír del cañón el estampido, el estampido nos haga su sonido enardecer. España que nos mira siempre amante recuerda nuestra Historia Militar, Militar, que su nombre siempre suena más radiante a quien supo ponerla en un altar. Su recuerdo que conmueve con terneza, dice Patria, dice Gloria, dice Amor, y evocando su mágica grandeza, morir sabremos, por salvar su honor. Tremolemos muy alto el Estandarte, sus colores en la cumbre brillarán, y al pensar que con él está la muerte, nuestras almas con más ansia latirán. Como la madre que al niño le canta la canción de cuna que le dormirá, al arrullo de una oración santa en la tumba nuestra, flores crecerán. Marcharemos unidos, marcharemos dichosos seguros, contentos de nuestro valor, y cuando luchando a morir lleguemos, antes que rendidos, muertos con honor. Y alegres cantando el Himno glorioso de aquellos que ostentan noble cicatriz, terminemos siempre nuestro canto honroso con un viva Velarde y un viva Daoiz. Artilleros, Artilleros, marchemos siempre unidos siempre unidos de la Patria, de la Patria, de la Patria su nombre engrandecer, engrandecer. Y al oír, y al oír, y al oír del cañón el estampido, el estampido nos haga su sonido enardecer. Orgullosos al pensar en las hazañas realizadas con honor por nuestra grey, gritemos con el alma un viva España y sienta el corazón un ¡viva el Rey!
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martes, 25 de noviembre de 2008

Santa Barbara

El 4 de diciembre celebramos los artilleros nuestra patrona, Santa Barbara. Aprovecho para desempolvar de mi archivo unos apuntes sobre la Santa que en su momento sirvieron para confeccionar parte de un trabajo.

ANTECEDENTES
Tenemos que retroceder a 1522 para obtener el primer documento donde se tiene prueba escrita de haberse celebrado la fiesta de Santa Bárbara por los artilleros en toda España. Dicho documento es el llamado “recibo de la pólvora” relativo al Castillo de Burgos. En el podemos leer:” Vos Ximenez Denciso, tenedor de los bastimentos del dicho castillo por S.M. distes por mi mandado al Capitán Terramonda, el día de Santa Barbará para tirar la fiesta de los artilleros ques aquel día su fiesta, dos barriles de pólvora para tirar ciertos tiros de los gruesos y los morteros aquel día que pesarían diez arrobas, la cual pólvora está a cargo del Mayordomo de la artillería Francisco Xerez, y porques verdad que lo dio dicho día, a cuatro de diciembre de mil quinientos veinte y dos y porques verdad lo firme de mi nombre.-Don Juan de Acuña.

Recientes revisiones sobre este tema, apuntan a unas anotaciones en las relaciones efectuadas por Antonio Pigafetta, cuando se realizó la expedición de Magallanes alrededor del mundo: “El 4 de diciembre de 1521, fiesta de Santa Bárbara, para festejarle y en honor del Rey que había regresado, hicimos una descarga cerrada de artillería, y por la noche quemamos fuegos artificiales”.

D. Luis Collado en su obra “Platica Manuale de Artigleria” en la tercera edición del año 1606 titula un capitulo: “De la Compañía y congregación de los artilleros bajo la devoción de la gloriosa Santa Bárbara”. En dicha obra se relata lo siguiente: “Porque las oraciones e intercesión de los Santos fueron siempre de mucha eficacia para con N. S. Jesucristo, ha habido siempre entre los artilleros antiguos y modernos particular devoción a la gloriosa mártir Santa Bárbara, en cuya conmemoración siempre solemniza su festividad y se celebran los Oficios Divinos con particular devoción, lo cual se considera en todos los reinos de la Corona de España como inolvidable costumbre.”

Don Ramón de Salas en su Memorial Histórico de la Artillería Española (1831) dice: “Desde que principió el uso de la artillería empezó la devoción de los artilleros españoles a esta Santa y la tuvieron desde luego por patrona y abogada. Es fácil inferir el porqué la eligieron y es que estando ya reconocida por abogada de los rayos y centellas y siendo este fenómeno de la naturaleza el más parecido a los cañonazos y el más temible en los almacenes de pólvora, buscaron el patrocinio que podía salvarles. En lo antiguo acostumbraban al cargar los cañones, hacer en la boca con la misma bala una cruz e invocar el nombre de Santa Bárbara.”

Don Arturo Oliver Copons en sus Noticias Históricas acerca de la devoción de los artilleros españoles a santa Bárbara (1884) leemos lo siguiente: “A la guerra de Granada concurrieron muchos extranjeros como artilleros o fundidores, y en el libro de repartimientos de Málaga figuran algunos alemanes y franceses, los cuales pudieron traer esta devoción. La rendición de Baza se verificó el 4 de diciembre de 1489, día de Santa Bárbara y por esta circunstancia eligió dicha ciudad como patrona a la Santa. Inmediatamente se establecieron por los reyes Católicos fundición, maestranza y deposito de artillería, que se trasladaron a Málaga después de la conquista de Granada”.

El tratadista D. Adolfo Carrasco, en un artículo en el memorial de artillería sobre el origen del patronazgo en los Países Bajos, afirma que la devoción comenzó por San Sebastián en 1328, en 1477 se extendió por Bruselas por los ballesteros y a finales del siglo XV a todos los Países Bajos.

VIDA Y MARTIRIO DE SANTA BARBARA

Año 236 dC, reinaba en Constantinopla Maximino I, en Nicomedia, a orillas del mar de Mármara, vivía una muchacha de extraordinaria belleza e inteligencia llamada Bárbara. Su padre se llamaba Dióscoros. Éste era un rico señor pagano que al salir en una expedición contra los cristianos, encerró a Bárbara en una torre de su palacio fortaleza, a pesar de lo cual ella encontró la manera de poder relacionarse con un sabio sacerdote llamado Valentiniano. Gracias a éste sacerdote profesa el cristianismo, siendo bautizada a la edad de 16 años. Al abrazar su nueva fe, se deshizo de todos los símbolos paganos que tenía en la torre, trazando el signo de la cruz sobre una de las columnas y mandando abrir una tercera ventana en la torre en recuerdo del misterio de la Santísima Trinidad.

Al llegar su padre, éste montó en cólera al ver que su hija abjuraba del paganismo y abrazaba la Fe en Cristo. En vista que no se quería desposar con un joven pagano y que Bárbara seguía aferrada a la religión cristiana, su padre la entregó al Pretor Marciano para que le fuese aplicada la ley referente a la persecución contra los cristianos. Fue sometida por el Pretor a terribles tormentos durante tres días, manteniéndose firme en su Fe entre tanto sufrimiento. En su tormento fue sometida a golpes de mazo en la cabeza, fue azotada, sus carnes fueron desgarradas con garfios, antorchas encendidas quemaron los costados de su cuerpo, le amputaron los pechos siendo arrastrada desnuda por las calles.

Fue condenada a la decapitación, ejecutada por su propio padre. Una vez consumado el suplicio, se desencadenó una violenta tormenta, alcanzándole un rayo que lo redujo a cenizas.

La piedad de los cristianos recogió su Sagrado cuerpo y Valentiano, después de rendirle honores fúnebres, dio sepultura a sus restos en un lugar retirado cerca de Euchaita

MILAGROS DE LA SANTA

De entre los milagros que se le imputan, nos referiremos a uno a modo de ejemplo.

Como consecuencia de la destrucción del Imperio Bizantino, en la segunda mitad del siglo XIII, la emperatriz Constanza desembarcó en Valencia para pedir protección a su pariente el Rey D. Jaime I de Aragón. Dicha emperatriz sufría además del terrible mal de la lepra. Una noche se le apareció la Santa (Doña Constanza era devota de Santa Bárbara) mandándole buscar una imagen suya que estaba escondida en la ciudad. Una vez encontrada debía mojarla en tres tinas de agua, en memoria de la Santísima Trinidad, bañándose después ella misma. Haciéndolo con Fe recobraría la salud.

Se hizo todo lo posible por encontrar la imagen, pero era imposible. Un día el mayordomo de la emperatriz observó que su caballo golpeaba el suelo delante de la iglesia de San Juan del Hospital. Se cavó y apareció un lienzo con la imagen de Santa Bárbara; una vez hecho todo lo que se le había indicado, Doña Constanza recobró la salud. En reconocimiento mandó edificar una capilla. En 1307 fue enterrada en esta iglesia la Emperatriz Constanza de Grecia. Por su devoción a Santa Bárbara, en el siglo XVII, con autorización del rey Carlos II, la Real Cofradía de Santa Bárbara trasladó los restos mortales de la Emperatriz, desde su primer enterramiento en la capilla lateral del presbiterio, a la nueva capilla barroca entonces construida bajo la advocación de esa virgen y mártir y dedicada a la reserva del Santísimo Sacramento.

ATRIBUTOS DE SANTA BÁRBARA

El atributo por antonomasia de la Santa es la torre, lugar donde sufrió encierro y tormento.

Otro motivo es la espada, recuerdo de su martirio (la degollación).


La palma. Tiene dos significados. Por un lado simboliza a la Santa dedicada al estudio y por otro lado puede ser de avestruz simbolizando la esposa de Cristo.

La corona. Atribuida a su ascendencia real de su madre. También Corona de mártir con una hostia (por ser garante de buena muerte).

El rayo. Abogada de las tormentas.

El Cáliz y el Santísimo. Exaltación de la Eucaristía. También como auxiliadora de los últimos sacramentos.

ASOCIACION DE SEÑORAS DE SANTA BARBARA

Esta asociación agrupa a familiares del arma con fines benéficos y para rendir culto a la Santa, así como el recuerdo de los difuntos mediante actos religiosos. Son herederas directas del espíritu de las cofradías y hermandades de siglos pasados.

La comisión que, como cada año, se formó en 1891 para organizar la función de Santa Bárbara en Madrid, inició la idea de establecer una asociación religiosa con el titulo de Santa Bárbara de los Artilleros, que viniera a resucitar como se ha comentado a las antiguas cofradías, que bajo la advocación de la Santa tuvieron los que servían en el arma.

Se constituyo solemnemente la Asociación en Madrid el 30 de junio de 1894, organizándose filiales en todas las poblaciones donde existía Unidades de Artillería.

Sirva de ejemplo como amparó la Asociación con su nombre, reparto de socorros y recaudación a las familias de jefes y oficiales que estuvieron implicados en las disoluciones de 1926 y 1929.