Artilleros, Artilleros, marchemos siempre unidos siempre unidos de la Patria, de la Patria, de la Patria su nombre engrandecer, engrandecer. Y al oír, y al oír, y al oír del cañón el estampido, el estampido nos haga su sonido enardecer. España que nos mira siempre amante recuerda nuestra Historia Militar, Militar, que su nombre siempre suena más radiante a quien supo ponerla en un altar. Su recuerdo que conmueve con terneza, dice Patria, dice Gloria, dice Amor, y evocando su mágica grandeza, morir sabremos, por salvar su honor. Tremolemos muy alto el Estandarte, sus colores en la cumbre brillarán, y al pensar que con él está la muerte, nuestras almas con más ansia latirán. Como la madre que al niño le canta la canción de cuna que le dormirá, al arrullo de una oración santa en la tumba nuestra, flores crecerán. Marcharemos unidos, marcharemos dichosos seguros, contentos de nuestro valor, y cuando luchando a morir lleguemos, antes que rendidos, muertos con honor. Y alegres cantando el Himno glorioso de aquellos que ostentan noble cicatriz, terminemos siempre nuestro canto honroso con un viva Velarde y un viva Daoiz. Artilleros, Artilleros, marchemos siempre unidos siempre unidos de la Patria, de la Patria, de la Patria su nombre engrandecer, engrandecer. Y al oír, y al oír, y al oír del cañón el estampido, el estampido nos haga su sonido enardecer. Orgullosos al pensar en las hazañas realizadas con honor por nuestra grey, gritemos con el alma un viva España y sienta el corazón un ¡viva el Rey!
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jueves, 24 de enero de 2008

Razones que hay para que los Oficiales practicos de Artilleria no asciendan a Jefes. 2ª Parte

Sea valiendose de uno de estos medios ó sustituyendolos con otros, es evidente que convendría al Estado proporcionar carrera ventajosa ó recompensas pecuniarias á los sargentos de artillería, á esta clase tan importante de toda buena organizacion militar, que actualmente aceptan la licencia absoluta cuando cumplen el tiempo de su empeño, haciendo notar su falta en las baterías; falta mas trascendental todavía en nosotros que en las otras armas, pues que hasta el defecto de la mayor edad es de corta consideracion, atendiendo á que el servicio de un Sargento de artillería requiere mas bien inteligencia que agilidad para las marchas. A continuacion se espone lo que sobre este particular se observa en Francia, Belgica, Prusia é Inglaterra, naciones en que todos los oficiales de artillería son facultativos.
En Francia todas las secciones del personal del cuerpo de artillería pertenecen á alguna de las once escuelas, como si dijeramos capitales de departamento, establecidas en otras tantas ciudades de aquel reino. En cada capital de estas hay un edificio destinado á la instruccion teorica de cabos y sargentos, con la estension competente para que puedan adquirir tantos conocimientos como necesitan los que aspiren á seguir la carrera. Segun sus adelantamientos los cabos ascienden a sargentos segundos y estos á primeros, ó sea á Marechal de Logis; y si últimamente han adquirido el completo de conocimientos que alli se enseñan son ascendidos á subtenientes, en cuya clase salen fuera de filas y pasan á seguir instruyendose con mas elevacion en otras catedras que en el mismo edificio hay como de repaso para los oficiales facultativos, cuya menor graduacion en aquel reino es de tenientes. Cuando en estas catedras de ramos mas elevados, el subteniente que llegó á serlo por la carrera de soldado de artillería esta suficientemente instruido para ascender á teniente, sale á ocupar plaza de tal en alguna de las secciones del cuerpo, y ya desde entonces, tanto los tenientes de este origen como os politecnicos procedentes de la escuela especial de Metz, siguen aunados su carrera de oficiales facultativos de artillería hasta los grados mas superiores, sin distincion alguna entre unos y otros. A este metodo de proporcionar carrera á los artilleros no se puede poner mas óbice que el ser costoso para el gobierno, pues el conscripto de capacidad tiene facilitados los medios de ascender, y el de cortos alcances, poco aplicado ó que no quiere seguir la carrera de las armas tiene facultad de recibir su licencia absoluta cuando haya cumplido el tiempo de su empeño, despues de haber adquirido alguno de estos un conjunto de conocimientos conque se hallan aptos para ocupar en las fabricas de los particulares los destinos de dibujantes, geómetras, mecánicos, químicos, &c.
La artillería belga esta organizada en pequeño lo mismo que la francesa, y de consiguiente son facultativos todos los oficiales del cuerpo de artilleria.
En Prusia todo joven es soldado por la ley á la edad de 18 años; de suerte que hasta los mismos príncipes han de pasar por esta escala, y los que quieren seguir alguna carrera literaria, como jurisprudencia, teología, medicina, &c, tienen que obtener permiso del gobierno para que se les considere como presentes en su regimiento. En el ejercito prusiano se exige examen de ciertas materias cientificas para ascender á subtenientes de cualesquiera de las armas; y aquellos jovenes soldados, cabos o sargentos que se proponen continuar en la milicia suelen obtener la gracia de ser admitidos como alumnos en alguna de las escuelas generales militares, para lo cual necesitan acreditar capacidad intelectual y algunos medios con que poderse sostener decentemente en el establecimiento. Los mas aprovechados de estos aspiran á plazas en los cuerpos facultativos de artillería, ingenieros y estado mayor, en cuyas escuelas especiales acaban de completar la instruccion respectiva, viniendo asi á ser facultativos todos los oficiales de estos tres cuerpos. Ademas tienen opcion en Prusia los militares desde cabo hasta coronel á empleos civiles correspondientes despues que hayan servido bien durante cierto numero de años; y como estas recompensas equivalen á retiros militares, solamente los individuos que han quedado inutiles para el servicio militar y civil reciben pension de retiro para vivir donde quieran. De tan sabia organizacion resulta, que por uno u otro de los medios indicados, al militar que por sus servicios hubiese adquirido derecho á recompensas se la da el estado, sin gravar al erario á no ser con las pensiones del corto numero de los inutilizados absolutamente para todas las clases de destinos.
Continuara.....